
El símbolo de esta carta es una enorme rueda que representa el tiempo, el destino, el karma. Las galaxias giran alrededor de este círculo que se mueve constantemente y en cuya parte externa aparecen los doce signos del zodíaco. Dentro de la propia circunferencia figuran los ocho trigramas del I Ching, y aún mas cerca del centro se encuentran las cuatros direcciones, cada una iluminada por energía del relampago. El triángulo giratorio está en este momento apuntando hacia arriba, hacia lo Divino, y el símbolo chino del yin-yang, femenino-masculino, receptivo y creativo, reposa en el centro del círculo.
A menudo se ha dicho que lo único que no cambia en el mundo es el cambio mismo. La vida cambia constantemente , evoluciona muere y vuelve a nacer. Todos los opuestos representan su papel en este vasto modelo circular; si te aferras al exterior de la rueda ¡puedes marearte! Desplázate hacia el centro del ciclón y relájate, sabiendo que "esto tambien pasara."
La vida se repite a sí misma fútilmente. A menos que te vuelvas atento seguirá repitiendose como una rueda. Por eso los budistas la llaman la rueda del tiempo. Se mueve como una rueda: al nacimiento le sigue la muerte, a la muerte le sigue el nacimiento. Al amor le sigue el odio, al odio le sigue el amor, al éxito le sigue el fracaso, al fracaso le sigue el éxito, ¡solo observa!.
Si puedes observarlo solamente durante unos pocos días, verás surgir un patrón, el patrón de la rueda. Un día en una hermosa mañana, te sientes tan felíz y tan bien y al siguiente te sientes tan apagado, tan muerto, que empiezas a pensar en el suicidio. Aquel día estabas tan lleno de vida, tan dichoso, que sentias agradecimiento hacia Dios desde un profundo estado de gratitud pero despues surgieron muchas quejas y no veias la razón de seguir viviendo.., y esto continua una y otra vez, pero no ves el patrón.
Una vez lo veas, podras salir de él.
OSHO, Take It Easy, vol. 1, cap.7


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